Guías de cuidado
Guía de cuidado
Un cuidado que empieza con el conocimiento y te pertenece.

Comprender tu cuidado importa tanto como elegir tus productos.
Empieza por tus hábitos diarios
No necesitas convertir el cuidado de la piel en una lista de muchos pasos. Organiza la limpieza, la hidratación y la protección solar diurna según tus hábitos. Valora los sérums, tónicos y mascarillas según tus necesidades.
¿En qué orden se usan los productos?
La primera referencia siempre son las instrucciones del producto. Aplica sobre la piel limpia los productos de cuidado según sus propias indicaciones y no dejes en la piel los que deben aclararse. No consideres un producto diseñado para la noche equivalente a uno de día.
Producto nuevo, comienzo sencillo
Probar varios productos nuevos a la vez dificulta saber cómo responde tu piel a cada uno. Empieza siguiendo las recomendaciones de prueba y frecuencia de la etiqueta; si las molestias continúan, deja de usar el producto y consulta a un profesional sanitario si es necesario.
Evalúa correctamente el cuidado solar
Comprueba la información de protección del envase y respeta la cantidad recomendada y las instrucciones de reaplicación. No utilices un hidratante ni un producto bronceador como sustituto del protector solar si no incluye una declaración de protección solar adecuada. Considera también otras medidas, como la sombra y la ropa apropiada.
La información del envase
La lista de ingredientes, la finalidad, las advertencias y, si aparece, el símbolo de duración después de la apertura son importantes para usar correctamente el producto. Consérvalo según las condiciones del envase y no mezcles distintos productos en un mismo recipiente.
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Crea tu rutina · Guía de ingredientes · Cuidado solar · Preguntas frecuentes
Del conocimiento a la rutina
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Explora la guía junto con los productos y encuentra tu punto de partida.
